Importancia de las evaluaciones organizacionales

La importancia de las evaluaciones organizacionales

Autor

Isaac González

Consultor en Desarrollo Organizacional

En una ocasión, nos tocó asistir a una organización para mapear procesos operativos y durante la visita, el dueño de la empresa dio el recorrido inicial, donde se logró observar un capital humano con mucha actitud, sonriente y accesible. Sin embargo, cuando volvimos al área de trabajo sin el dueño para recopilar información de los procesos el comportamiento del personal era muy diferente, ahora más introvertido e incluso frío.

¿Por qué ese cambio de comportamiento laboral?

La cultura organizacional está condicionada a la presencia del líder; esto significa que a ojos del dueño la organización está en excelentes condiciones en cuanto a clima laboral. Ya que el dueño mencionaba constantemente durante el recorrido inicial que el personal estaba contento y satisfecho con la organización, sin embargo, no se explicaba porque le costaba alcanzar los objetivos de productividad planteados.

Antes de continuar con el levantamiento de información para los procesos, se recomendó la aplicación de clima laboral, lo cual, se accedió. Cuando se obtuvieron los resultados se detectó que el personal no se sentía tan comprometido ni satisfecho como se creía por parte del directivo.

Las evaluaciones organizacionales, cuando son correctamente aplicadas, son sumamente importantes para conocer la situación real de una empresa sin tener que depender solo de nuestra perspectiva, por lo que, como lideres, asumir que hay puntos ciegos que escapan a nuestra percepción es un ejercicio correcto a la hora de identificar áreas de oportunidad. Por el contrario, asumir que todo está bien porque en nuestra presencia todo parece así, en mi experiencia esa es una de las principales razones por las cuales no se logra identificar las razones que frenan u obstaculizan la productividad y el crecimiento de una empresa.

Evaluar es un ejercicio muy sano para toda organización, y es punto de partida para la realización de estrategias efectivas. Y aunque no siempre serán del todo cómodos los resultados, siempre es mejor saber qué es lo que hay que mejorar o resolver, que esconder los problemas bajo la alfombra y actuar como si todo estuviera bien hasta que dichos problemas crezcan y supongan riesgos más difíciles de manejar.

Conclusión:

Si en tu empresa nunca se han realizado ejercicios de evaluación, o los que se han hecho no reflejan o explican el por qué a tus interrogantes, es importante asesorarse para identificar qué y cómo evaluar. A veces lo que se necesita es avaluar el clima organizacional, otras el desempeño a partir de una evaluación 360 o el liderazgo. En este sentido, los síntomas observables son fundamentales para saber qué tipo de evaluación aplicar. Si es tu caso, escríbenos o llámanos sin compromiso alguno.  Pero siempre recuerda, que una correcta evaluación es necesaria para formular un buen plan de mejora organizacional.