Atributos del líder

Recordemos que el liderazgo es la capacidad legítima que tiene una persona (individual, grupal o institucional) de influir en otra con la finalidad de lograr un objetivo común.

 

Esta definición de liderazgo nos ofrece unos conceptos clave: Objetivo, legitimidad y capacidad. Dichos conceptos, más que características directas, pueden entenderse como categorías de las cuales se desprenden elementos que identifican a un líder.

 

El objetivo

El objetivo es el punto de cohesión, es ese elemento que abandera el líder y en torno al que se agrupan las personas en las que busca influir. La importancia del objetivo es tal, que establece un rumbo, una visualización de a dónde se quiere llegar, ayudando a alinear los esfuerzos en una misma dirección. La existencia de un objetivo, además, justifica en esencia el qué hacer y el liderazgo mismo. Sin objetivo claro, la capacidad de influir se diluye y los esfuerzos se dispersan, reduciéndose a intereses individuales.

 

Veamos el caso de la Guerra en Ucrania. Al principio se vaticinaba una rápida derrota del ejercito ucraniano por parte del ejército ruso. Sin embargo, la resistencia ucraniana logró contener el avance ruso y en algunos casos, revertirlo. Un factor determinante para que se diera esto, según algunos analistas, es que más allá del apoyo logístico y financiero de occidente, los ucranianos luchaban con un objetivo en común y del cual estaban muy convencidos; defender su territorio y expulsar al enemigo.

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Foto: CNN

 

En una empresa, cuando existe un objetivo en común y el objetivo de cada colaborador contribuye directamente a cumplirlo, da como resultado un aumento en la productividad. Mientras que una empresa en la que los objetivos son poco claros, las personas tienden a trabajar por el objetivo más tangible que tienen, el suyo, determinado generalmente por su salario. Esto no es culpa del colaborador, sino un resultado sistémico.

 

Un objetivo claro, común y viable no define por sí solo a un líder, pero el no tenerlo lo anula como tal, aunque potencialmente lo sea.

 

Legitimidad

El segundo concepto que define a un líder es la legitimidad, que determina a su vez su autoridad. Este concepto suele ser muy usado en temas de política, pero es aplicable en cualquier ejercicio de autoridad y el liderazgo. La legitimidad hace alusión al nivel de aceptación por parte de un grupo social. Podemos hablar de la legitimidad que tiene un líder, una empresa, una idea o inclusive un objetivo. El qué tan legitimo sea un líder, su causa y actuar, va a determinar la permisividad con la que el líder actúa, una legitimidad baja o nula, por el contrario, genera resistencia.

 

Sobre las fuentes de dónde proviene la legitimidad de un líder, hay muchas propuestas, pero podemos comenzar con la planteada por Max Weber quien ligaba el concepto con el de autoridad y para la cual decía que existen tres fuentes principales.

 

Fuentes de legitimidad según Weber
Racional-legal
Tradicional
Carismática
La dominación de carácter racional descansa, a palabras de Weber, en la creencia de la legalidad de ordenaciones establecidas y de los derechos de mando de los llamados por esas ordenaciones de ejercer la autoridad legal (Weber, 2002)
La dominación de carácter tradicional descansa sobre las conductas, creencias o la cultura del grupo al que se busca liderear, muchas veces determinada a través del tiempo, indepen-dientemente de si esta autoridad es legal o no (Weber, 2002). 
La dominación carismática tiene origen en aspectos afectivos y emotivos, por lo que la validez que se le da al ordenamiento es respaldada por la confianza, la devoción ideológica, el reconocimiento del actor como un poseedor de mayores probabilidades para la consecución de un objetivo entre otras características que revisten al actor como “carismático”.  
Elaboración propia con base en Weber, 2002.

 

El respaldo de este tipo de dominación racional- legal es la ley, y para Weber la legitimidad que descansa en la legalidad es la forma más básica de legitimidad (Scott, 1995). Por ejemplo, una persona que recibe el título de gerente en una empresa es revestido con la autoridad que dicho puesto requiere, y dicha autoridad es aceptada por las personas que tiene a su cargo.

 

No obstante, el simple título o rango obtenido no siempre es suficiente para tener legitimidad y autoridad, pues si el gerente obtuvo el puesto de una forma poco clara o hay evidencias de que no tiene los conocimientos y las habilidades para ejercerlo, su autoridad genera duda y/o resistencia.

 

Por otro lado, un líder que respeta los estándares previstos por una comunidad, los cuales se basan en expectativas históricas y culturales de la sociedad tiene más probabilidad de encontrar legitimidad tradicional. El caso de Elon Musk con la compra de Twitter se presenta como un buen ejemplo: como dueño y director general contaba con la autoridad legal, pero se encontró con mucha resistencia al querer cambiar lo ya establecido de una forma abrupta y sin un plan aparente. Al final tras una votación promovida por el mismo, la gente dentro y fuera de la empresa, votó porque no siguiera al frente.

 

Finalmente, encontramos el carisma, una cualidad que se nota mucho en el mundo artístico pero no siempre logra traducirse en un liderazgo. Barack Obama es considerado uno de los personajes de la política más carismáticos, pues sus discursos y la actitud que demostraba, lograban tener un efecto emotivo en las personas, aún antes de convertirse en presidente.

 

La legitimidad que surge a partir del carisma, en ocasiones puede ser polémica y a la vez disruptiva. En mi opinión, ninguna otra fuente va depender tanto de la personalidad, conocimientos y aptitudes del líder.

 

Este tipo de dominación para Weber, también representa un riesgo para la disrupción de los ordenamientos establecidos por legitimidad racional y tradicional. Es decir, un líder carismático puede imponerse a lo legalmente establecido o redefinir lo culturalmente aceptado. Sin embargo, al final debe respetar los nuevos lineamientos establecidos y apegarse a lo que las personas culturalmente ya aceptaron.

 

Hasta este punto, considero que lo que define a un líder se puede agrupar en tres aspectos: su objetivo, su legitimidad y su capacidad.

 

Para abordar este tercer aspecto, te invito a leer “La caja de herramientas de una persona líder”.

Autor

Alejandro González

Consultor

Consultor en planeación estratégica y datos.

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