Bonos y compensaciones: Inversión o gasto

“¿Para qué darles bonos y compensaciones? Si lo que les pago es suficiente”. Fue la respuesta inmediata de un empresario ante la propuesta. Pero, para establecer un sistema de bonos y compensaciones se debe hacer desde la perspectiva de que esto es una inversión y no un gasto.

Para ejemplificarlo te platicaré sobre el caso de una empresa mediana dedicada a la distribución de cárnicos. El dueño resaltó que el principal problema que presentaban era el costo del mantenimiento de los camiones repartidores, ya que por mes el mantenimiento que reportaba era por arriba de los $18,000 pesos.

Al abordar el problema resulta que un camión repartidor a una velocidad media de 50 km/hr en ciudad llega a recorrer dentro de una jornada hasta 350 km. En un mes esto es aproximadamente 6,000 km lo que equivale a un costo de mantenimiento de 12,112 pesos mensuales. No obstante, el empresario reportaba costes por arriba de los 18 mil pesos. Por lo que a la hora de revisar los números descubrimos que ese excedente de 6,112 pesos se atribuía a tres principales problemas:

 

  • Falta de capacitación en el uso adecuado de los camiones de carga.
  • Una deficiencia en los mecanismos de control que miden el estado de las unidades repartidoras,
  • Y una falta de incentivos para el cuidado correcto de las unidades.

Además, a los repartidores se les amenazaba con ser despedidos o descontarles de sus salarios dichos costos en los mantenimientos. Como consecuencia a estas amenazas buscaban otra oportunidad laboral por lo que la rotación era alta y el personal nuevo no cumplía con el perfil necesario ya que se contrataba bajo urgencias lo cual abonaba más al problema.

 

Para resolver el problema, se recomendó lo siguiente:

 

  1. Implementar indicadores donde el supervisor mida el estado del vehículo al momento de que el repartidor entregue la unidad.
  2. Capacitar al personal sobre el cuidado y mantenimiento preventivo del vehículo.
  3. Establecer un bono para el cuidado del vehículo.

La primera recomendación permitiría medir el desempeño en este sentido de los repartidores, para identificar áreas de oportunidad que permitiera una adecuada capacitación o supervisión; La segunda alinearía las formas en que los repartidores hacían uso y cuidaban las unidades, disminuyendo el riesgo de daños; y con la tercera se pretendía generar compromiso y sentido de pertenencia sobre las unidades.

Sobre este último, se propuso a los repartidores un 10% de bono sobre el sueldo mensual el cual era de 10,000 pesos. La idea es que de cumplir con los objetivos de cuidado del vehículo los repartidores ganaban 1,000 pesos adicionales a su sueldo mensual y la empresa se ahorraba un promedio de $5,112 pesos mensuales por camión. Prácticamente el bono se pagaría solo.

 

Te preguntarás ¿Qué pasó después de unos meses?

 

Resulta que el costo de los camiones en cada mantenimiento disminuyó considerablemente mas de los $6,112 pesos estimados lo que se tradujo en mayor ahorro para la empresa y por lo tanto mayor utilidad.

 

Incluso los repartidores lavaban sus unidades antes de entregarlas (por iniciativa propia) en óptimas condiciones con el fin de ganarse ese bono.

 

En consecuencia, mejoró la retención, el compromiso y la satisfacción de los repartidores. Esto convenció a los dueños de medir objetivamente estos y otros indicadores de productividad, y ver de qué manera podían mejorarse con una capacitación, mejores condiciones e incentivos hacia los colaboradores en una dinámica de “ganar, ganar”.