Detectar y prevenir el Burnout

Puedes detectar el burnout o agotamiento laboral por 3 síntomas principales:

 

  1. Falta de motivación
  2. Falta de placer en el trabajo
  3. Falta de confianza en la capacidad para completar tareas (mejor detectada cómo sensación de ineficacia)

Atributos del colaborador, factores propios del ambiente laboral y factores externos, pueden producir este padecimiento.

 

Un ejemplo muy claro de factores externos lo vimos con el Covid-19: una encuesta en una empresa Estadounidense realizada en 2020, encontró que el 41% de los empleados se sentían agotados por el estrés de administrar el trabajo en medio de la pandemia, en comparación con un estudio similar que indicó el agotamiento en aproximadamente el 23% de los empleados solo unos meses antes.

 

Aunque este fue un evento extraordinario, las empresas se vieron ante la necesidad de implementar medidas que redujeran el impacto.

 

Debido a la predominancia del burnout y el estrés laboral, y al profundo impacto que puede tener en la productividad y la salud, la OMS amplió su definición de agotamiento laboral, ahora se define como un “fenómeno ocupacional” que ocurre cuando “el estrés laboral crónico… no se ha manejado con éxito”. Con esto, no queremos decir que el burnout es un problema pandémico, te contamos por qué.

 

¿Cuáles son las causas del agotamiento laboral?

 

Por lo general, el burnout es difícil de atribuir a una sola causa. Un ambiente de trabajo difícil puede empeorar por factores estresantes del estilo de vida del empleado o ciertos rasgos de personalidad.

Alguos de estos atributos son identificados en las pruebas psicométricas previas, otros pasan desapercibidos pero es importante poner atención a ellos.

Por ejemplo, por definición, este tipo de agotamiento es un fenómeno laboral. Pero, si alguno de los siguientes atributos está presente, las posibilidades de que se experimente burnout, son mucho mayores:

 

Personalidad:

 

  1. Tendencia hacia el perfeccionismo
  2. Hipercompetitividad o mucha comparación con los demás
  3. Dificultad para pedir ayuda o apoyo
  4. Incapacidad para priorizar tareas de trabajo
  5. Identificación con el trabajo como la parte más importante de tu vida

Factores de estilo de vida:

  1. Enfermedad repentina personal o de un ser querido
  2. Ser cuidador principal de un miembro de la familia
  3. Trabajar en dos o más trabajos
  4. Falta de tiempo o participación en actividades fuera del trabajo
  5. Vivir un cambio importante en la vida, como mudarse o regresar a estudiar

Aunque puede sonar abrumador, el burnout no tiene que ser un estado permanente en tu vida. Recordando que es multifactorial, resolverlo desde distintas perpectivas suele ser el mejor tratamiento.

 

La mayoría de las personas que empiezan a ver signos de burnout sueñan con irse de vacaciones. Sin embargo, esto normalmente no es una solución factible y el agotamiento laboral no desaparece de un día a otro.

 

Por otro lado, prevenir es mejor que corregir.

 

Es por esto que te recomendamos empezar a desarrollar hábitos que hagan que el burnout se mantenga lejos de tu sistema, aún si no tienes síntomas.  

 

1. Presta atención a tus sentimientos

Prestar atención a los sentimientos y cuándo y por que surgen puede ayudar a manejar el resentimiento, la frustración y la desilusión antes de que se conviertan en burnout.

 

2. Examina tus límites

Una carga de trabajo demasiado pesada es el resultado de decir “sí” a todos los compromisos sin contemplar el tiempo o la energía que llevará completarlos. Al sentir que tenemos control sobre los tiempos y recursos personales, es menos probable sentir fatiga y sentirse abrumado.

 

3. Cultiva intereses fuera del trabajo

La salud en otras áreas de nuestras vidas contribuye a nuestra vitalidad en el trabajo. Buscar tener actividades positivas fuera de la oficina puede ayudar a superar un momento estresante en tu carrera profesional.

 

4. Interacciones laborales sanas

Uno de los factores de riesgo de burnout, es la falta de comunidad. Desarrollar relaciones en el trabajo te da un sentido de pertenencia, acceso a recursos compartidos y te facilita pedir ayuda.

 

5. Mantén el trabajo en el trabajo

Trata de establecer pero más importantemente cumplir, un horario de trabajo que te dé tiempo para otras prioridades importantes en tu vida personal, para alcanzar un equilibrio.  Te puede ayudar poner límites físicos, como cerrar tu oficina al final del día.

 

6. Enfócate en una victoria rápida

Una de las métricas clave del burnout es la sensación de ineficacia. Puedes empezar a desarrollar tu seguimiento de eficacia, recomendamos una victoria en cualquier área de tu vida para sentirte más capaz. Puedes terminar un libro, tomar un taller, completar un proyecto más corto o, incluso, limpiar un cajón de basura.

 

7. Pedir ayuda

El burnout suele ser el resultado de cargas de trabajo exigentes, prioridades en conflicto y valores no cumplidos, pero con la misma frecuencia surge de necesidades no expresadas. Pedir ayuda a un familiar, colegas o algún líder, te puede ayudar a darte cuenta que tienes más apoyo del que crees 

 

 

Referencias: Society for Human Resource Management (SHRM)

Autor

Blancalaura Canales

Psicoterapeuta

Instituto de Psiconalisis Relacional y USD.

Para hacer cita o conocer más del tema, no dudes en contactarla por LinkedIn o en sus redes sociales.